1 may. 2018

Wild Wild Country: más allá de la secta

 A principios de la década de los ochenta del siglo pasado, el pueblo de Antelope, condado de Wasco, en el estado norteamericano de Oregón, se vio de pronto inundado por miles de personas vestidas de carmín. En una agreste finca de las inmediaciones, comenzaron a construir: casas, pabellones, infraestructura, servicios comunitarios, un lago, un aeropuerto... Lo que había sido el Rancho de Big Muddy, se convertía poco a poco en una nueva ciudad. 

Los hermanos Chapman y Maclain Way son los directores de la serie documental de Netflix Wild Wild Country, que nos narra la asombrosa historia de un líder espiritual y sus seguidores que se proponen construir una ciudad que les sirviera para realizarse de una manera diferente y, de paso, presentar un ejemplo de la posibilidad de acercamiento alternativo a la vida. 

Desde finales de los años sesenta, Bhagwan Shree Rajneesh (India, 1931-1990), también conocido como Osho, ya tenía seguidores conocidos como sannyasins. Por esas fechas, también, comenzó a expandir sus enseñanzas espirituales que intentaban ofrecer una nueva manera de acercarse a las tradiciones religiosas, el misticismo y la filosofía. En 1974, Bhagwan se trasladó a la ciudad de Pune, donde se estableció una fundación y un ashram o centro espiritual (Rajneeshpuram) desde donde daba sus discursos, escribía y se recibían a personas de todo el mundo que encontraban en sus ideas una manera de transformar sus propias vidas. A finales de esa década, las tensiones entre  el partido gobernante en la India y el movimiento espiritual de los sannyasins, dificultaban el desarrollo potencial que los líderes se proponían. De ese modo, se planteó la posibilidad de cambiar la ubicación geográfica de Rajneeshpuram, y el sitio escogido fueron las 25,993 hectáreas de un rancho en las cercanías de Antelope. 

Sin embargo, el argumento de Wild Wild Country va mucho más allá de los entresijos de una secta o culto religioso o club espiritual o lo que hayan sido los rajneeshees. Durante lo seis capítulos de la serie se nos muestra una amalgama de emociones y acciones humanas, sus motivaciones y consecuencias; un sorprendente relato sobre la intolerancia, el temor a lo desconocido, el temor, también a la pérdida de lo soñado, mezclado todo con lucha mediática, atentados bacteriológicos, intentos de asesinato, litigios, política, intrigas, lujo, alegría, felicidad, tristeza, amor... 

Wild Wild Country está disponible en Netflix.

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